Las ejecuciones hipotecarias caen en Extremadura a niveles de antes de la crisis

Por en 10 noviembre, 2017

La región registra un descenso del 34 por ciento en el segundo trimestre de este año, frente al 46 de bajada en el conjunto del país.

 
Los juzgados extremeños iniciaron durante el segundo trimestre de este año 304 ejecuciones hipotecarias. Esta cifra es un 34% más baja que la del mismo periodo del pasado ejercicio, aunque este descenso es inferior al registrado en el conjunto del país, donde cayeron más de un 46%. De hecho, esta misma situación –que la bajada respecto a doce meses antes sea mayor en España que en la región– se ha dado en los cuatro últimos trimestres, según los datos del CGPJ (Consejo General del Poder Judicial).

Estos números confirman la tendencia descendente iniciada en 2014 y colocan a la comunidad autónoma en una situación similar a la de antes de la crisis, aunque esta evolución positiva es aún mejor a escala nacional. El año pasado concluyó en la comunidad autónoma con 731 ejecuciones hipotecarias, que son aquellos procedimientos en los que el juzgado exige a quien no ha pagado su crédito que abone la deuda. Para que el banco pueda denunciar, el atraso en el pago debe superar los tres meses. Para encontrar una cifra parecida a esa hay que retroceder hasta el año 2008, cuando la recesión que sacudió a la economía española empezaba a dar la cara. Ese ejercicio de 2008 se cerró con 723 ejecuciones hipotecarias, esto es, ocho menos que el año pasado.

Sin embargo, la gráfica del número de estas ejecuciones en Extremadura es peor que la española. Las 731 de 2016 siguen siendo más que las 723 de 2008. Y esto, que la cifra del año pasado supere a la de hace casi una década, solo ocurre en otras cuatro comunidades: Andalucía, Asturias, Murcia y La Rioja. En las demás, el año pasado fue mejor que 2008 en este capítulo.

Los lanzamientos, por el contrario, descienden a mayor ritmo que la media nacional, según el CGPJ

Según esta estadística, las ejecuciones hipotecarias caen en Extremadura más despacio de lo que lo hacen en el conjunto del país. Ocurre lo contrario, sin embargo, con los lanzamientos, que son los actos por los que una persona pierde la propiedad del inmueble. Son los comúnmente conocidos como desahucios, aunque en rigor no son exactamente lo mismo. De abril a junio pasados se practicaron en la región 180, lo que supone un 16% menos que en el mismo periodo del año pasado. A escala nacional, la caída fue del ocho por ciento. En el trimestre anterior, el primero del año, los lanzamientos practicados en Extremadura descendieron un 23%, frente al dos por ciento de caída nacional, lo que entonces colocó a la región como la de mayor descenso de todo el país. Según estos números, este tipo de procedimientos caen en la comunidad a mayor ritmo que en el conjunto del país, justo al revés de lo que sucede con las ejecuciones.

De cada cien lanzamientos practicados en la región de abril a junio pasados, 62 fueron por ejecución hipotecaria y 31 en aplicación de la Ley de Arrendamientos Urbanos, o sea, por no haber pagado el alquiler. Los siete casos restantes hasta llegar a los cien se deben a ‘otros motivos’, según el CGPJ.

El pasado 7 de julio, el consejero de Sanidad y Políticas Sociales, José María Vergeles, aseguró que la Junta había ayudado en lo que iba de año a cuatrocientas familias en riesgo de ejecución hipotecaria. Y añadió que si el recuento incluía a todas las que tenían problemas relacionados con su vivienda, la cantidad subía hasta las 1.500.

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